Los propios soldadores ven los problemas de “salud” como algo a largo plazo y, por tanto, menos urgente

27 febrero 2018 Hoy en día todo el mundo sabe que los humos de soldadura son muy peligrosos y que se deben tomar y observar todo tipo de medidas protectoras durante el trabajo. En otros blogs de este sitio podrá leer más acerca de estos peligros y riesgos. Pero, ¿realmente es todo el mundo consciente de la importancia de esas medidas protectoras, como EPP y ventilación de extracción local? Las respuestas de los propios soldadores son sorprendentes...

En un estudio social y de mercado del Reino Unido, se preguntó a un amplio número de soldadores. El objetivo general del estudio era lograr saber claramente cómo abordan los soldadores sus tareas, tanto a escala física como de actitud, con respecto a cuestiones de salud y seguridad, y qué precauciones toman o dejan de tomar. Los participantes fueron soldadores más mayores y más jóvenes que trabajan en pequeñas organizaciones y empresas de tamaño medio.

 

Alta tecnología

Llama la atención el primer resultado del estudio. Los soldadores que trabajan en organizaciones de alta tecnología y elevados requisitos son más conscientes y están mejor protegidos contra los peligros de los humos que los compañeros de empresas con menor tecnología. Un soldador de una organización con requisitos elevados dijo que “sus clientes tendían a ejercer una fuerte influencia en el negocio en términos de comportamiento sobre salud y seguridad”.

 

Salud y seguridad

El principio de salud y seguridad contó con un apoyo universal porque significaba garantizar entornos de trabajo más seguros.Todos los participantes eran conscientes de que ahora la salud y seguridad forma parte del discurso público, lo que no era el caso anteriormente. También hay una amplia concienciación de que la normativa es ahora mucho más estricta y ya no se puede ignorar.

El principio de salud y seguridad contó con un apoyo universal porque significaba garantizar entornos de trabajo más seguros. La postura subyacente entre todos era que unas normativas de salud y seguridad más estrictas iban a beneficiar a todos.

Cuando se trata de soldadura, la salud y seguridad se veía como “cuidar de uno mismo”. Esto se consideraba una prioridad absoluta, especialmente importante en soldadura debido a los riesgos obvios y el impacto inmediato. La mayoría de los participantes tenían experiencia, tanto por sí mismos como por compañeros, de fotoqueratitis, quemaduras e incluso cortes de dedos. Llama la atención que no solían hablar de trastornos a largo plazo, como daños en los pulmones, ya que son preocupaciones menos inmediatas. Las cuestiones de “seguridad” son más inmediatas y, por tanto, estaban más presentes, mientras que las cuestiones de “salud” se veían como algo más a largo plazo y, por tanto, menos urgentes. Las cuestiones de salud se veían como algo más teórico debido a que su impacto es más gradual y ocurre más en el futuro.

 

Defensa primaria

Aunque deberían estarlo, los soldadores no estaban excesivamente preocupados por los peligros de los humos, con unas pocas excepciones específicas. Para muchos, la presencia de ventiladores de aspiración y ventilación general se veía como una defensa primaria contra los humos. Sin embargo, la concienciación sobre un bajo nivel de ventilación/aspiración en algunos lugares significaba que otros ignoraban el problema o se fiaban más de su equipo de protección respiratoria.Aspiración en la fuente es el método recomendado de aspiración de humos de soldadura.

Se consideraba que los equipos de ventilación de extracción local (LEV) son una parte esencial del kit de la organización a la hora de mantener una buena calidad del aire en el lugar de trabajo. Algunos soldadores usaban incluso múltiples aspiradores en entornos con un nivel de humos particularmente elevado. Independientemente de si valoran mucho o no la ventilación general o la ventilación de extracción local, casi todos los participantes utilizan algo, aunque algunos no necesariamente todo el tiempo.

Para la mayoría de los participantes, comprobar los equipos de LEV y sobre todo los niveles de humo no era algo normal. En general se solía suponer que si los aspiradores se comprobaban para ver si estaban funcionando, no hacía falta comprobar los humos. Les parecía que todos los humos se aspiraban o, al menos, la mayoría de ellos. Sin embargo, se recomienda que los especialistas que comprueban y mantienen los equipos de LEV también comprueben a fondo si se están aspirando todos los humos.

 

Fuente: Actitudes de los soldadores ante la salud y seguridad, informe de investigación cualitativo. Preparado para la oficina central británica de información (COI) y las autoridades británicas de salud y seguridad.

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