Acerca de la neblina de aceite

During milling, turning, grinding and boring (and other metal-cutting machining activities) metalworking fluids form a mist of small droplets.

Los procesos de mecanizado producen numerosos contaminantes peligrosos que proceden de los líquidos para metalurgia. Los operadores de máquinas suelen ser muy conscientes de los peligros relativos a la seguridad asociados con el manejo de las máquinas. Pero se conocen menos los peligros para la salud asociados con el uso de líquidos para metalurgia.

 

Durante el fresado, torneado, amolado y taladrado (y otras actividades de mecanizado relativas al corte del metal) los líquidos para metalurgia forman una neblina de pequeñas gotitas. La neblina de aceite se queda suspendida en el aire y se puede inhalar e ingerir. Cuando estos líquidos se unen formando una neblina durante el proceso de mecanizado, las gotitas más grandes pueden entrar en la nariz y la tráquea y se pueden tragar. Las gotitas más pequeñas se pueden depositar en los pulmones. Por supuesto, esto no es nada sano y puede irritar mucho los ojos, la nariz y la garganta.

 

Valor umbral límite (TLV)

Cada país tiene su propio valor TLV que fija la norma para la calidad del aire interior en una fábrica. Los valores TLV en el campo de neblina/humo de refrigerante se dan en mg/m3. La medición se toma siempre en o cerca de la zona de respiración del operario. Esto significa que el valor TLV proporcionará información acerca de qué cantidad de neblina/humo de refrigerante que inhale el operario se considera aceptable.

 

Valor límite corporativo

En muchos países las legislaciones no están a la altura de la norma industrial o son solo recomendaciones. Por consiguiente, numerosas empresas multinacionales están imponiendo su propio valor límite higiénico en Normas de Producción Mundiales propias. La razón de ello es asegurarse de que la calidad del aire se mantiene al mejor nivel posible, garantizando que la producción pueda cumplir las normas de calidad de todos los países en los que actúa la empresa.

 

Valor a corto plazo (STV)

El STV es una exposición a corto plazo al contaminante que se considera aceptable. Normalmente es para periodos que no superen los 15 minutos y que se repitan un máximo de 4 veces día, con un mínimo de 60 minutos entre cada exposición. La mayoría de los países tienen reglamentos para el STV, pero no son tan conocidos como los valores TLV.

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